domingo, 10 de marzo de 2013

Adagio

¿ Y si confieso que te pienso? ¿Hay algo malo en ello? Que esa música de siempre y de nunca aún me acelera el corazón. Pongo mi mente en ese contrabajo, ese violín, en cada nota... y al hacerlo se depositan en mi viejas penas, nostalgias y lágrimas. Noches de soledad que con sus mantos grises vienen a hacerme compañía, otra vez sin ti. Gira y gira la sinfonía, gira y gira el destino en este mundo desierto.

¿Qué tal si lo desafiamos antes del final de la melodía?


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