viernes, 27 de agosto de 2010

La traviata muda


No, gracias, al igual que usted, he preferido ver la obra.. no escucharla.
aunque apenas empieza el primer acto, no quiero pensar en los otros 3.
si, lo se, le doy la razón.
Es algo precipitado para mis juicios inútiles, pero antes de que siga usted interrumpiéndome, le ruego escuche mis argumentos. Mire, por Dios, como espera usted que esa actriz obesa, pueda interpretar el papel de cortesana. Apenas empieza a gesticular y le faltan 3 actos.
Mire a aquel, que le persigue, no le escucho, pero en su fisionomía desgarbada noto que no da la talla para tenor.
Aprecie bien el telón... mires eso tres colores, ¿no se le hacen conocidos?, son de la patria natal de la compositora. Se ha inspirado en esa realidad, a mi parecer tema inadecuado. Tan inadecuado como los actores, veo que abren sus bocas, pero no cantan. Esta traviata muda, solo lograra el fracaso.
¿me dice usted pesimista? tal vez, tal vez no...
Solo juzgo por lo que veo, imagínese si estuviera escuchando, ninguno interpreta bien su papel,mire esos personajes,¿ donde contrato a estos individuos? no hay caso muchos mejores en estas calles
espere, que dice usted?... me hace dudar, tal vez tenga en esta ocasión la razón. A esta traviata muda nadie nunca podrá elegirle su elenco, ella misma empezó, ella misma terminara algún día.
Cuando la obesa muera en las manos del flaco, y se marchiten las flores.